La bañista es una obra pictórica que transmite calma y contemplación, mostrando a una mujer flotando suavemente sobre el agua, apoyada en una tabla. La paleta de azules y verdes crea una atmósfera serena y envolvente, mientras que la figura humana, tratada con delicadeza, aporta cercanía y sensibilidad. La pintura evoca momentos de introspección, libertad y conexión con el mar, convirtiéndose en una pieza ideal para aportar frescura y armonía a cualquier espacio.