Tradicional anda procesional de origen cusqueño, elaborada en madera tallada y esmaltada con acabados en tonos dorados que realzan su carácter ceremonial. Su estructura presenta columnas torneadas, barandillas perimetrales y un baldaquino decorativo, complementados por resistentes asas de cuero para su transporte durante procesiones religiosas. La fina ejecución artesanal y sus detalles ornamentales reflejan la riqueza del arte sacro andino de mediados del siglo XX. Es una pieza de gran valor histórico, artístico y patrimonial, representativa de las manifestaciones religiosas y culturales del Cusco.