Escultura decorativa de arte sacro elaborada en madera maciza tallada a mano, con acabado pulido y barnizado satinado en tonos marrón cálido; presenta una representación detallada de Cristo con expresión introspectiva, lágrimas talladas y una corona compuesta por ramas entrelazadas y follaje natural, destacando por su alto nivel de detalle en facciones como barba y cabello, lo que la convierte en una pieza de alto valor artesanal y simbólico, ideal para altares, espacios de meditación o decoración espiritual.