Es una pieza decorativa artesanal, hecha de cerámica. La figura central es un rostro femenino sereno con los ojos cerrados y una expresión tranquila, con mejillas rosadas y labios pintados de un suave color rojo. Alrededor del rostro hay una serie de pétalos redondeados con diseños que recuerdan a los ojos de un pavo real, pintados en tonos de azul, verde y amarillo, con detalles en morado. Los pétalos están dispuestos de manera radial, creando un efecto similar al de una flor. El trabajo muestra un alto nivel de detalle y una combinación de colores vivos y armoniosos, lo que sugiere que es una pieza decorativa única y hecha a mano.